Estoy de acuerdo y a la vez y no. Al adoptar ese comportamiento con respecto a los artistas que consumes deberías ser consciente de que no los conoces. Solemos desarrollar opiniones sobre los artistas con respecto a lo que sabemos de ellos, entrevistas, formas de actuar, podcasts... En ellos los artistas, como es lógico, siempre van a ir a dar la imagen que más les conviene que tengas de ellos. Por otra parte tampoco conoces los motivos que les mueven a ser como son.
Hay muchos que se les ve que son inútiles a la legua (ejem, Miguel Bosé, ejem ejem) y otros que dan la imágen de ser un encanto de personas. Pero nunca sabes si esa persona famosa luego se dedica a maltratar animales o le levanta la mano a sus hijos.
¿Qué quiero decir con todo esto? que es normal que cambien tus ganas de consumir a x artista en función de la concepción que tengas de él. Pero que seas consciente que se trata sólo de tu concepción de él (tanto para bien como para mal), y en algunos aspectos puedes estar más o menos acertada. No pongas la mano en el fuego a la ligera.
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Entonces debes de tener gustos literarios bastante estrechos, teniendo en cuenta que Tolkien era franquista, Lovecraft racista, Frank Herbert homófobo, Homero pedófilo, Rowling tránsfoba...
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Me pasa algo parecido, si algún famoso o cualquier persona importante o personaje histórico hace algo o defiende algo que me parece que está mal dejo de admirarle y siento antipatía hacia él/ella.
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Eso es de ser gilipollas y tener poca inteligencia emocional, me puede gustar mucho una película o una canción y no me importa lo que haga el actor o artista con su vida
Hay muchos que se les ve que son inútiles a la legua (ejem, Miguel Bosé, ejem ejem) y otros que dan la imágen de ser un encanto de personas. Pero nunca sabes si esa persona famosa luego se dedica a maltratar animales o le levanta la mano a sus hijos.
¿Qué quiero decir con todo esto? que es normal que cambien tus ganas de consumir a x artista en función de la concepción que tengas de él. Pero que seas consciente que se trata sólo de tu concepción de él (tanto para bien como para mal), y en algunos aspectos puedes estar más o menos acertada. No pongas la mano en el fuego a la ligera.