#1 #1 bitchute dijo: Es que de veras es para alucinar la mediocridad que hay en España con estas cosas.
Y os lo digo yo, que no tengo ni 200 libras ahora mismo en el banco… Cobro en 2 días.
Con eso doy a entender que no soy un pijo ni mucho menos, soy un simple muerto de hambre. Aun así, no me veréis haciendo el ridículo presumiendo de chorradas o flipando porque un tío vaya a un bar…
Ir a un hotel de 5 estrellas o un crucero de lujo, eso sí son cosas que indican que una persona tiene pasta. Ir a la playa o a una terracita… pues como que no.
@alma_podrida Aunque bueno, cito a Almita, que le gusta llevarme la contraria en todo. A ver qué opina… Dirá que comprarse un chicle equivale a ser millonario, ya veréis…
Es que de veras es para alucinar la mediocridad que hay en España con estas cosas.
Y os lo digo yo, que no tengo ni 200 libras ahora mismo en el banco… Cobro en 2 días.
Con eso doy a entender que no soy un pijo ni mucho menos, soy un simple muerto de hambre. Aun así, no me veréis haciendo el ridículo presumiendo de chorradas o flipando porque un tío vaya a un bar…
Ir a un hotel de 5 estrellas o un crucero de lujo, eso sí son cosas que indican que una persona tiene pasta. Ir a la playa o a una terracita… pues como que no.
@alma_podrida Aunque bueno, cito a Almita, que le gusta llevarme la contraria en todo. A ver qué opina… Dirá que comprarse un chicle equivale a ser millonario, ya veréis…
#6 #6 pedante_andante dijo: #1 @bitchute me has hecho reflexionar hahahah, porque más allá del ejemplo concreto toca un tema de fondo interesante sobre cómo estamos entendiendo el tiempo, el trabajo y el valor del ocio en la vida cotidiana.
El problema no es confundir ir a la playa o a una terraza con “ser de clase alta”, porque eso depende completamente del contexto de cada persona. Para alguien que ha crecido lejos del mar o con pocas oportunidades de ocio, puede ser perfectamente una experiencia excepcional, igual que para otros puede ser algo rutinario.
El punto interesante está en otro sitio: en cómo la moralización del tiempo productivo acaba desplazando el valor del descanso. Cuando el tiempo empieza a medirse casi exclusivamente en términos de rendimiento económico, el ocio, la reflexión o simplemente el no hacer nada dejan de verse como componentes normales de una vida equilibrada y pasan a interpretarse como un “lujo”, algo casi sospechoso o que necesita justificarse.
Y ahí es donde se distorsiona el debate: no porque la gente no entienda lo que es el lujo en sentido económico, sino porque se está redefiniendo implícitamente el descanso como algo accesorio, cuando en realidad es un elemento estructural del desarrollo personal y no un privilegio.@pedante_andante Con todo el respeto ,te enrollas mucho, ok, pongamos que la playa la tienes lejos...Pues vas en autobus , que son 3 euros, 5 ? Ir un dia a la playa lo puede hacer hasta el mas muerto de hambre y vagabundo, simplemente no hay debate y es una chorrada tratar de buscarle 3 pies al gato.
Lo que ocurre es que hay mucho arrastrado y wannabe que les gusta presumir hasta de comprarse un chicle, en Reino Unido nunca veras a los britanicos presumir de clase alta o de tener pelas por ir a la playa...Y eso que aqui las playas estan lejos ,pero te gastas 20 libras y vas ,no es nada especial. Lo siento el que quiera enredarse con ello para mi es muy simple,casi todos en Europa solemos tener un par de dias libres a la semana, no estamos en la Edad Media.
Para mí ir a la playa es de clase baja sobretodo los que van a echar el día entero xib ka nevera con tuppers con tortilla de parara, filetes empanados y cervezas de marca blanca
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#1 #1 bitchute dijo: Es que de veras es para alucinar la mediocridad que hay en España con estas cosas.
Y os lo digo yo, que no tengo ni 200 libras ahora mismo en el banco… Cobro en 2 días.
Con eso doy a entender que no soy un pijo ni mucho menos, soy un simple muerto de hambre. Aun así, no me veréis haciendo el ridículo presumiendo de chorradas o flipando porque un tío vaya a un bar…
Ir a un hotel de 5 estrellas o un crucero de lujo, eso sí son cosas que indican que una persona tiene pasta. Ir a la playa o a una terracita… pues como que no.
@alma_podrida Aunque bueno, cito a Almita, que le gusta llevarme la contraria en todo. A ver qué opina… Dirá que comprarse un chicle equivale a ser millonario, ya veréis…
El problema no es confundir ir a la playa o a una terraza con “ser de clase alta”, porque eso depende completamente del contexto de cada persona. Para alguien que ha crecido lejos del mar o con pocas oportunidades de ocio, puede ser perfectamente una experiencia excepcional, igual que para otros puede ser algo rutinario.
El punto interesante está en otro sitio: en cómo la moralización del tiempo productivo acaba desplazando el valor del descanso. Cuando el tiempo empieza a medirse casi exclusivamente en términos de rendimiento económico, el ocio, la reflexión o simplemente el no hacer nada dejan de verse como componentes normales de una vida equilibrada y pasan a interpretarse como un “lujo”, algo casi sospechoso o que necesita justificarse.
Y ahí es donde se distorsiona el debate: no porque la gente no entienda lo que es el lujo en sentido económico, sino porque se está redefiniendo implícitamente el descanso como algo accesorio, cuando en realidad es un elemento estructural del desarrollo personal y no un privilegio.
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Y os lo digo yo, que no tengo ni 200 libras ahora mismo en el banco… Cobro en 2 días.
Con eso doy a entender que no soy un pijo ni mucho menos, soy un simple muerto de hambre. Aun así, no me veréis haciendo el ridículo presumiendo de chorradas o flipando porque un tío vaya a un bar…
Ir a un hotel de 5 estrellas o un crucero de lujo, eso sí son cosas que indican que una persona tiene pasta. Ir a la playa o a una terracita… pues como que no.
@alma_podrida Aunque bueno, cito a Almita, que le gusta llevarme la contraria en todo. A ver qué opina… Dirá que comprarse un chicle equivale a ser millonario, ya veréis…
@michizipi @bonibonito @mac_ray @klingon2 @skuldnornao @carlosjfort @pedante_andante @holabuenas2311 @chepon_Bueno, según ciertas personas, pagarse Netflix y pasar el finde en Cuenca te impide comprarte tres mansiones, así que igual ahora estar en una terraza también es de clase alta.
Y os lo digo yo, que no tengo ni 200 libras ahora mismo en el banco… Cobro en 2 días.
Con eso doy a entender que no soy un pijo ni mucho menos, soy un simple muerto de hambre. Aun así, no me veréis haciendo el ridículo presumiendo de chorradas o flipando porque un tío vaya a un bar…
Ir a un hotel de 5 estrellas o un crucero de lujo, eso sí son cosas que indican que una persona tiene pasta. Ir a la playa o a una terracita… pues como que no.
@alma_podrida Aunque bueno, cito a Almita, que le gusta llevarme la contraria en todo. A ver qué opina… Dirá que comprarse un chicle equivale a ser millonario, ya veréis…
@michizipi @bonibonito @mac_ray @klingon2 @skuldnornao @carlosjfort @pedante_andante @holabuenas2311 @chepon_
El problema no es confundir ir a la playa o a una terraza con “ser de clase alta”, porque eso depende completamente del contexto de cada persona. Para alguien que ha crecido lejos del mar o con pocas oportunidades de ocio, puede ser perfectamente una experiencia excepcional, igual que para otros puede ser algo rutinario.
El punto interesante está en otro sitio: en cómo la moralización del tiempo productivo acaba desplazando el valor del descanso. Cuando el tiempo empieza a medirse casi exclusivamente en términos de rendimiento económico, el ocio, la reflexión o simplemente el no hacer nada dejan de verse como componentes normales de una vida equilibrada y pasan a interpretarse como un “lujo”, algo casi sospechoso o que necesita justificarse.
Y ahí es donde se distorsiona el debate: no porque la gente no entienda lo que es el lujo en sentido económico, sino porque se está redefiniendo implícitamente el descanso como algo accesorio, cuando en realidad es un elemento estructural del desarrollo personal y no un privilegio.@pedante_andante Con todo el respeto ,te enrollas mucho, ok, pongamos que la playa la tienes lejos...Pues vas en autobus , que son 3 euros, 5 ? Ir un dia a la playa lo puede hacer hasta el mas muerto de hambre y vagabundo, simplemente no hay debate y es una chorrada tratar de buscarle 3 pies al gato.
Lo que ocurre es que hay mucho arrastrado y wannabe que les gusta presumir hasta de comprarse un chicle, en Reino Unido nunca veras a los britanicos presumir de clase alta o de tener pelas por ir a la playa...Y eso que aqui las playas estan lejos ,pero te gastas 20 libras y vas ,no es nada especial. Lo siento el que quiera enredarse con ello para mi es muy simple,casi todos en Europa solemos tener un par de dias libres a la semana, no estamos en la Edad Media.
Y os lo digo yo, que no tengo ni 200 libras ahora mismo en el banco… Cobro en 2 días.
Con eso doy a entender que no soy un pijo ni mucho menos, soy un simple muerto de hambre. Aun así, no me veréis haciendo el ridículo presumiendo de chorradas o flipando porque un tío vaya a un bar…
Ir a un hotel de 5 estrellas o un crucero de lujo, eso sí son cosas que indican que una persona tiene pasta. Ir a la playa o a una terracita… pues como que no.
@alma_podrida Aunque bueno, cito a Almita, que le gusta llevarme la contraria en todo. A ver qué opina… Dirá que comprarse un chicle equivale a ser millonario, ya veréis…
@michizipi @bonibonito @mac_ray @klingon2 @skuldnornao @carlosjfort @pedante_andante @holabuenas2311 @chepon_@bitchute me has hecho reflexionar hahahah, porque más allá del ejemplo concreto toca un tema de fondo interesante sobre cómo estamos entendiendo el tiempo, el trabajo y el valor del ocio en la vida cotidiana.
El problema no es confundir ir a la playa o a una terraza con “ser de clase alta”, porque eso depende completamente del contexto de cada persona. Para alguien que ha crecido lejos del mar o con pocas oportunidades de ocio, puede ser perfectamente una experiencia excepcional, igual que para otros puede ser algo rutinario.
El punto interesante está en otro sitio: en cómo la moralización del tiempo productivo acaba desplazando el valor del descanso. Cuando el tiempo empieza a medirse casi exclusivamente en términos de rendimiento económico, el ocio, la reflexión o simplemente el no hacer nada dejan de verse como componentes normales de una vida equilibrada y pasan a interpretarse como un “lujo”, algo casi sospechoso o que necesita justificarse.
Y ahí es donde se distorsiona el debate: no porque la gente no entienda lo que es el lujo en sentido económico, sino porque se está redefiniendo implícitamente el descanso como algo accesorio, cuando en realidad es un elemento estructural del desarrollo personal y no un privilegio.