Gente, tenía que decir que es cierto que acercarse a un chic@ y pedirle el t...


#1 #1 bonibonito dijo: Pues depende, bro, pues depende. Si se es un sujeto poco atractivo, ya sea por físico, ya sea por personalidad, ya sea por estatus socioeconómico, y se tiene consciencia de ello, lo menos doloroso es asumir la soledad. Yo sé que aquí todos sois ultrahombres y ultramujeres, pero en el mundo real el rechazo continuado hace mella. Sublimar la libido en favor de otras facetas es lo más sano en esos casos.

A algunos os parecerá lamentable lo que digo; a mí me resulta infinitamente más lamentable estar tirando fichas como un descosido o con vanas esperanzas y altas expectativas. Si te gusta la bachata y quieres apuntarte a clases, bro, hazlo; pero no me seas un mamarracho que lo hace por buscar contacto femenino.
@bonibonito Totalmente de acuerdo, a la gente le hace falta aprender psicología básica para saber como funciona la mente humana.
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#7 #7 pedante_andante dijo: #6 @oldesnake si te rindes en buscar pareja pierdes la posibilidad de vivir en pareja, otra cosa es que eso no te interese, y no hay problema en eso

Y lo demás que comentas mezcla datos sesgados, discutibles o directamente irrelevantes. La gente no liga contra estadísticas ni contra Tinder, liga con personas concretas.

Reducir todo a apps, porcentajes o “el sistema” es una forma bastante cómoda de justificar rendirse. El entorno influye, sí, pero no determina tanto como para convertirlo en excusa.

Y ojo, que esto no significa ir como un loco detrás de nadie, pero de ahí a cerrarte en banda hay un mundo.
@pedante_andante Son datos objetivos. Otra cosa es que no se quiera admitir el problema. De todas formas, la tendencia es clara.
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Pues depende, bro, pues depende. Si se es un sujeto poco atractivo, ya sea por físico, ya sea por personalidad, ya sea por estatus socioeconómico, y se tiene consciencia de ello, lo menos doloroso es asumir la soledad. Yo sé que aquí todos sois ultrahombres y ultramujeres, pero en el mundo real el rechazo continuado hace mella. Sublimar la libido en favor de otras facetas es lo más sano en esos casos.

A algunos os parecerá lamentable lo que digo; a mí me resulta infinitamente más lamentable estar tirando fichas como un descosido o con vanas esperanzas y altas expectativas. Si te gusta la bachata y quieres apuntarte a clases, bro, hazlo; pero no me seas un mamarracho que lo hace por buscar contacto femenino.
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#5 #5 pedante_andante dijo: #4 @bonibonito por definición, no puedes ser objetivo en algo que es inherentemente subjetivo como la atracción; reducirlo a parámetros “medibles” es una distorsión bastante pobre de la realidad.

Entiendo lo que dices porque el rechazo también lo he sufrido. Pero igual que me dicen que no en trabajos y sigo buscando, en esto pasa lo mismo.

Si te rindes, pierdes. Es una opción válida, sí, pero conviene ser consciente de lo que estás dejando pasar y no disfrazarlo de verdad objetiva...
@pedante_andante el otro día a raiz de un texto de una mujer que se quejaba de la mala calidad, por decirlo de alguna forma, de los hombres treinteañeros encontré el siguiente dato: 73,4% de solteros que no buscan pareja.

Si te rindes pierdes? pues depende, porque hoy día muchísima gente está fatal de la cabeza y no está preparada para tener una relación. Por otra parte, es normal que muchos se rindan porque 6 de cada 10 parejas se forman por aplicaciones y según datos de tinder entre el 80-85% de hombres son sistemáticamente descartados.

De todas formas, yo sigo insistiendo que el mayor problema es el entorno en el que vivimos. Cada vez hay menos relaciones interpersonales como consecuencia de la irrupción tecnológica, que además permiten comparar con muchísimas personas y está estudiado que nuestro celebro no puede procesar tanta información, de hecho estamos hechos para relacionarnos con unas 150 personas a lo largo de nuestra vida. Las chicas pueden tener en pocas horas mas de 100 mensajes de diferentes hombres.
En persona cada vez se liga menos, y es normal si tenemos en cuenta que se entiende como acoso prácticamente cualquier conducta masculina que busque un acercamiento amoroso, y ni mencionar el tema de las leyes de género y toda nuestra criminalización a nivel estatal.

La familia ya ha sido derribada, cada vez se forman menos, y además hoy día, al menos de momento, no necesitamos pareja para sobrevivir, porque vivimos en una abundancia material.

Por no alargar mas esto, el entorno en el que vivimos no propicia la formación de parejas, de hecho promueve lo contrario, individuos aislados y solos.
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#1 #1 bonibonito dijo: Pues depende, bro, pues depende. Si se es un sujeto poco atractivo, ya sea por físico, ya sea por personalidad, ya sea por estatus socioeconómico, y se tiene consciencia de ello, lo menos doloroso es asumir la soledad. Yo sé que aquí todos sois ultrahombres y ultramujeres, pero en el mundo real el rechazo continuado hace mella. Sublimar la libido en favor de otras facetas es lo más sano en esos casos.

A algunos os parecerá lamentable lo que digo; a mí me resulta infinitamente más lamentable estar tirando fichas como un descosido o con vanas esperanzas y altas expectativas. Si te gusta la bachata y quieres apuntarte a clases, bro, hazlo; pero no me seas un mamarracho que lo hace por buscar contacto femenino.
@bonibonito eso de ‘asumir la soledad’ suena más a rendirse y vestirlo de filosofía para no tener que volver a intentarlo. Además, clasificar a la gente en ‘atractivos’ y ‘no atractivos’ como si fuera algo objetivo es bastante limitado: lo que para ti no vale, para otra persona puede ser justo lo contrario. Reducir todo a físico, personalidad o estatus como si fueran absolutos dice más de tu visión que de la realidad.

Y ojo, una cosa es tener experiencia y menos paciencia con ciertas actitudes, y otra muy distinta es renegar de todo; eso no es madurez, es una forma elegante de rendirse. Al final, estoy bastante más de acuerdo con el post original: acercarse cuesta, pero no hacerlo constantemente tampoco es ninguna virtud.

Ni tanto ni tan poco. Equilibrio, nene.
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#3 #3 pedante_andante dijo: #1 @bonibonito eso de ‘asumir la soledad’ suena más a rendirse y vestirlo de filosofía para no tener que volver a intentarlo. Además, clasificar a la gente en ‘atractivos’ y ‘no atractivos’ como si fuera algo objetivo es bastante limitado: lo que para ti no vale, para otra persona puede ser justo lo contrario. Reducir todo a físico, personalidad o estatus como si fueran absolutos dice más de tu visión que de la realidad.

Y ojo, una cosa es tener experiencia y menos paciencia con ciertas actitudes, y otra muy distinta es renegar de todo; eso no es madurez, es una forma elegante de rendirse. Al final, estoy bastante más de acuerdo con el post original: acercarse cuesta, pero no hacerlo constantemente tampoco es ninguna virtud.

Ni tanto ni tan poco. Equilibrio, nene.
@pedante_andante Físico, personalidad y estatus son tres parámetros, no los únicos, relevantes para la materia del emparejamiento. Hay indicios, algunos biológicos y otros culturales, para suponer el grado de éxito probable de cada quien. Si yo planteo objetividad, tú planteas relativismo.

Quien quiera rendirse, está en su derecho, ¿no crees? Desde la perspectiva masculina, es un peso lacerante tener que llevar la iniciativa una vez tras otra, recibiendo rechazos continuos. A un tío mediocre o por debajo de mediocre, en el mercado heterosexual, no le entra nadie. De hecho, si le entra alguien, que sospeche de las intenciones...

Utilizo una terminología mercantilista y cuantificadora porque ese es nuestro mundo, porque esa lógica ha colonizado todas las esferas. Particularmente, la abomino; pero es el lenguaje de nuestro tiempo: gestión emocional...
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#4 #4 bonibonito dijo: #3 @pedante_andante Físico, personalidad y estatus son tres parámetros, no los únicos, relevantes para la materia del emparejamiento. Hay indicios, algunos biológicos y otros culturales, para suponer el grado de éxito probable de cada quien. Si yo planteo objetividad, tú planteas relativismo.

Quien quiera rendirse, está en su derecho, ¿no crees? Desde la perspectiva masculina, es un peso lacerante tener que llevar la iniciativa una vez tras otra, recibiendo rechazos continuos. A un tío mediocre o por debajo de mediocre, en el mercado heterosexual, no le entra nadie. De hecho, si le entra alguien, que sospeche de las intenciones...

Utilizo una terminología mercantilista y cuantificadora porque ese es nuestro mundo, porque esa lógica ha colonizado todas las esferas. Particularmente, la abomino; pero es el lenguaje de nuestro tiempo: gestión emocional...
@bonibonito por definición, no puedes ser objetivo en algo que es inherentemente subjetivo como la atracción; reducirlo a parámetros “medibles” es una distorsión bastante pobre de la realidad.

Entiendo lo que dices porque el rechazo también lo he sufrido. Pero igual que me dicen que no en trabajos y sigo buscando, en esto pasa lo mismo.

Si te rindes, pierdes. Es una opción válida, sí, pero conviene ser consciente de lo que estás dejando pasar y no disfrazarlo de verdad objetiva...
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#6 #6 oldesnake dijo: #5 @pedante_andante el otro día a raiz de un texto de una mujer que se quejaba de la mala calidad, por decirlo de alguna forma, de los hombres treinteañeros encontré el siguiente dato: 73,4% de solteros que no buscan pareja.

Si te rindes pierdes? pues depende, porque hoy día muchísima gente está fatal de la cabeza y no está preparada para tener una relación. Por otra parte, es normal que muchos se rindan porque 6 de cada 10 parejas se forman por aplicaciones y según datos de tinder entre el 80-85% de hombres son sistemáticamente descartados.

De todas formas, yo sigo insistiendo que el mayor problema es el entorno en el que vivimos. Cada vez hay menos relaciones interpersonales como consecuencia de la irrupción tecnológica, que además permiten comparar con muchísimas personas y está estudiado que nuestro celebro no puede procesar tanta información, de hecho estamos hechos para relacionarnos con unas 150 personas a lo largo de nuestra vida. Las chicas pueden tener en pocas horas mas de 100 mensajes de diferentes hombres.
En persona cada vez se liga menos, y es normal si tenemos en cuenta que se entiende como acoso prácticamente cualquier conducta masculina que busque un acercamiento amoroso, y ni mencionar el tema de las leyes de género y toda nuestra criminalización a nivel estatal.

La familia ya ha sido derribada, cada vez se forman menos, y además hoy día, al menos de momento, no necesitamos pareja para sobrevivir, porque vivimos en una abundancia material.

Por no alargar mas esto, el entorno en el que vivimos no propicia la formación de parejas, de hecho promueve lo contrario, individuos aislados y solos.
@oldesnake si te rindes en buscar pareja pierdes la posibilidad de vivir en pareja, otra cosa es que eso no te interese, y no hay problema en eso

Y lo demás que comentas mezcla datos sesgados, discutibles o directamente irrelevantes. La gente no liga contra estadísticas ni contra Tinder, liga con personas concretas.

Reducir todo a apps, porcentajes o “el sistema” es una forma bastante cómoda de justificar rendirse. El entorno influye, sí, pero no determina tanto como para convertirlo en excusa.

Y ojo, que esto no significa ir como un loco detrás de nadie, pero de ahí a cerrarte en banda hay un mundo.
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#5 #5 pedante_andante dijo: #4 @bonibonito por definición, no puedes ser objetivo en algo que es inherentemente subjetivo como la atracción; reducirlo a parámetros “medibles” es una distorsión bastante pobre de la realidad.

Entiendo lo que dices porque el rechazo también lo he sufrido. Pero igual que me dicen que no en trabajos y sigo buscando, en esto pasa lo mismo.

Si te rindes, pierdes. Es una opción válida, sí, pero conviene ser consciente de lo que estás dejando pasar y no disfrazarlo de verdad objetiva...
¿Estás delineando una teoría epistemológica? En la medida en que nos comuniquemos y entendamos, no hay subjetividad absoluta, no hay relativismo insalvable. Me da igual si quieres emplear el término «intersubjetividad» en lugar de «objetividad». Si hay comprensión, hay criterio. Si quieres apelar, para explicar por qué hay gente «atractiva», a la crítica cultural, a los roles, al peso de la tradición, etc., hazlo; no invalida el hecho de que existen personas más atractivas que otras. Compara a Pepón Nieto con Brad Pitt.

Estás intentando universalizar tus valores desde la moralización. A ti no te hace falta criterio de verdad, de objetividad, porque no hablas desde la razón, sino desde la convicción.
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#8 #8 bonibonito dijo: #5 ¿Estás delineando una teoría epistemológica? En la medida en que nos comuniquemos y entendamos, no hay subjetividad absoluta, no hay relativismo insalvable. Me da igual si quieres emplear el término «intersubjetividad» en lugar de «objetividad». Si hay comprensión, hay criterio. Si quieres apelar, para explicar por qué hay gente «atractiva», a la crítica cultural, a los roles, al peso de la tradición, etc., hazlo; no invalida el hecho de que existen personas más atractivas que otras. Compara a Pepón Nieto con Brad Pitt.

Estás intentando universalizar tus valores desde la moralización. A ti no te hace falta criterio de verdad, de objetividad, porque no hablas desde la razón, sino desde la convicción.
@bonibonito Lo de la “no subjetividad absoluta” suena profundo, pero es confuso. Que nos entendamos solo significa que compartimos lenguaje, no que todo lo que decimos sea objetivo.

“Llueve” es un hecho verificable; “me gustan las naranjas verdes” es perfectamente comprensible y aun así sigue siendo un gusto, no un hecho. Entender no convierte nada en verdad objetiva.

Estás mezclando hechos y juicios de valor como si fueran lo mismo. Que haya consenso solo indica un marco compartido, no objetividad. En atracción ocurre igual: hay patrones, sí, pero atravesados por cultura.

El ejemplo de comparar a Pepón Nieto con Brad Pitt no demuestra objetividad, demuestra consenso intersubjetivo dentro de un marco cultural concreto. Hace unas décadas o en otro contexto, los criterios cambian, y seguirán cambiando.

No es moralizar: no digo lo que debería gustar, sino que lo que gusta no es un hecho objetivo.
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#9 #9 oldesnake dijo: #7 @pedante_andante Son datos objetivos. Otra cosa es que no se quiera admitir el problema. De todas formas, la tendencia es clara. @oldesnake un porcentaje no es un hecho que se explique solo: depende de cómo se mide, qué significa “buscar pareja” y cómo se interpreta después. Ahí ya hay bastante margen de sesgo antes de cualquier conclusión.

Decir que “mucha gente no busca pareja” no demuestra por sí mismo una tendencia clara, solo describe un recorte que luego se interpreta. Y si encima lo acompañas de explicaciones tipo “la gente está mal de la cabeza” o “el entorno lo impide todo”, ya no estás describiendo datos, estás construyendo una historia con ellos.

Y cuando se tira de explicaciones “históricas” muy amplias pasa algo parecido: si estiras tanto la línea temporal, podrías acabar diciendo que lo normal es morir a los 30 por una infección o vivir en guerra constante. Y claro, con ese zoom cualquier lectura del presente se vuelve bastante engañosa.

El problema no son los datos, sino tratarlos como si hablaran solos. No lo hacen: siempre dependen del marco desde el que se seleccionan e interpretan.

Y ahí es donde deja de ser “objetivo”.
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#10 #10 pedante_andante dijo: #8 @bonibonito Lo de la “no subjetividad absoluta” suena profundo, pero es confuso. Que nos entendamos solo significa que compartimos lenguaje, no que todo lo que decimos sea objetivo.

“Llueve” es un hecho verificable; “me gustan las naranjas verdes” es perfectamente comprensible y aun así sigue siendo un gusto, no un hecho. Entender no convierte nada en verdad objetiva.

Estás mezclando hechos y juicios de valor como si fueran lo mismo. Que haya consenso solo indica un marco compartido, no objetividad. En atracción ocurre igual: hay patrones, sí, pero atravesados por cultura.

El ejemplo de comparar a Pepón Nieto con Brad Pitt no demuestra objetividad, demuestra consenso intersubjetivo dentro de un marco cultural concreto. Hace unas décadas o en otro contexto, los criterios cambian, y seguirán cambiando.

No es moralizar: no digo lo que debería gustar, sino que lo que gusta no es un hecho objetivo.
No percibo refutaciones en tu réplica. Estás confundiendo ontología con epistemología, en primer lugar. Y luego vienes a decir lo que ya anticipaba: que, para mi argumento, es indiferente si la atracción es un hecho natural o social. Quizá los criterios son conting
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#10 #10 pedante_andante dijo: #8 @bonibonito Lo de la “no subjetividad absoluta” suena profundo, pero es confuso. Que nos entendamos solo significa que compartimos lenguaje, no que todo lo que decimos sea objetivo.

“Llueve” es un hecho verificable; “me gustan las naranjas verdes” es perfectamente comprensible y aun así sigue siendo un gusto, no un hecho. Entender no convierte nada en verdad objetiva.

Estás mezclando hechos y juicios de valor como si fueran lo mismo. Que haya consenso solo indica un marco compartido, no objetividad. En atracción ocurre igual: hay patrones, sí, pero atravesados por cultura.

El ejemplo de comparar a Pepón Nieto con Brad Pitt no demuestra objetividad, demuestra consenso intersubjetivo dentro de un marco cultural concreto. Hace unas décadas o en otro contexto, los criterios cambian, y seguirán cambiando.

No es moralizar: no digo lo que debería gustar, sino que lo que gusta no es un hecho objetivo.
No percibo refutaciones en tu réplica. Estás confundiendo ontología con epistemología, en primer lugar. Y luego vienes a decir lo que ya anticipaba: que, para mi argumento, es indiferente si la atracción es un hecho natural o social. Quizá los criterios son conting
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#10 #10 pedante_andante dijo: #8 @bonibonito Lo de la “no subjetividad absoluta” suena profundo, pero es confuso. Que nos entendamos solo significa que compartimos lenguaje, no que todo lo que decimos sea objetivo.

“Llueve” es un hecho verificable; “me gustan las naranjas verdes” es perfectamente comprensible y aun así sigue siendo un gusto, no un hecho. Entender no convierte nada en verdad objetiva.

Estás mezclando hechos y juicios de valor como si fueran lo mismo. Que haya consenso solo indica un marco compartido, no objetividad. En atracción ocurre igual: hay patrones, sí, pero atravesados por cultura.

El ejemplo de comparar a Pepón Nieto con Brad Pitt no demuestra objetividad, demuestra consenso intersubjetivo dentro de un marco cultural concreto. Hace unas décadas o en otro contexto, los criterios cambian, y seguirán cambiando.

No es moralizar: no digo lo que debería gustar, sino que lo que gusta no es un hecho objetivo.
No percibo refutaciones en tu réplica. Estás confundiendo ontología con epistemología, en primer lugar. Y luego vienes a decir lo que ya anticipaba: que, para mi argumento, es indiferente si la atracción es un hecho natural o social. Quizá los criterios son conting
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#10 #10 pedante_andante dijo: #8 @bonibonito Lo de la “no subjetividad absoluta” suena profundo, pero es confuso. Que nos entendamos solo significa que compartimos lenguaje, no que todo lo que decimos sea objetivo.

“Llueve” es un hecho verificable; “me gustan las naranjas verdes” es perfectamente comprensible y aun así sigue siendo un gusto, no un hecho. Entender no convierte nada en verdad objetiva.

Estás mezclando hechos y juicios de valor como si fueran lo mismo. Que haya consenso solo indica un marco compartido, no objetividad. En atracción ocurre igual: hay patrones, sí, pero atravesados por cultura.

El ejemplo de comparar a Pepón Nieto con Brad Pitt no demuestra objetividad, demuestra consenso intersubjetivo dentro de un marco cultural concreto. Hace unas décadas o en otro contexto, los criterios cambian, y seguirán cambiando.

No es moralizar: no digo lo que debería gustar, sino que lo que gusta no es un hecho objetivo.
Se me ha enviado sin querer, sigo: Quizá los criterios son contingentes, cambiantes, culturales. Puedes apelar a las mujeres pintadas por Botticelli en comparación con en canon de los 90 de las mujeres sin curvas. O puedes hablar de cómo entre los románticos del XIX la piel blanquecina y mortecina era sublime, la belleza mayor. O puedes referirte al paradigma actual de los culos femeninos grandes. Y eso sólo por centrarnos en la cuestión de la apariencia física, cuando ya he dicho que no es el único factor. ¿Qué hay en común en todos los casos? Que hay personas más atractivas que otras: la gradación no parece más contingente que necesaria.

Asumiendo esto, se puede defender a través de argumentos y estudios sociales una verdad, sea social o sea biológica. Si mi amigo tiene todos los rasgos o la mayoría de los mentados en mi mensaje inicial, no le diré que se resigne, pero menos aún lo contrario, que busque pareja. Quedará en su mano, pero todo consejo que yo exprese se ajustará a lo que considero que es tener los pies en el suelo. Si tengo una amiga y pesa 150 kilos, no le diré que se merece estar sola o similar, pero tampoco la animaré a pensar que en breve tendrá pareja.

En mi argumentación, hay dos estratos: el descriptivo (más verosímil que verdadero, pues sabemos que la Verdad es cosa de religiones) y el valorativo, que se basa en la prudencia, en efecto, y en confiar en una mínima madurez entre adultos.
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#15 #15 bonibonito dijo: #10 Se me ha enviado sin querer, sigo: Quizá los criterios son contingentes, cambiantes, culturales. Puedes apelar a las mujeres pintadas por Botticelli en comparación con en canon de los 90 de las mujeres sin curvas. O puedes hablar de cómo entre los románticos del XIX la piel blanquecina y mortecina era sublime, la belleza mayor. O puedes referirte al paradigma actual de los culos femeninos grandes. Y eso sólo por centrarnos en la cuestión de la apariencia física, cuando ya he dicho que no es el único factor. ¿Qué hay en común en todos los casos? Que hay personas más atractivas que otras: la gradación no parece más contingente que necesaria.

Asumiendo esto, se puede defender a través de argumentos y estudios sociales una verdad, sea social o sea biológica. Si mi amigo tiene todos los rasgos o la mayoría de los mentados en mi mensaje inicial, no le diré que se resigne, pero menos aún lo contrario, que busque pareja. Quedará en su mano, pero todo consejo que yo exprese se ajustará a lo que considero que es tener los pies en el suelo. Si tengo una amiga y pesa 150 kilos, no le diré que se merece estar sola o similar, pero tampoco la animaré a pensar que en breve tendrá pareja.

En mi argumentación, hay dos estratos: el descriptivo (más verosímil que verdadero, pues sabemos que la Verdad es cosa de religiones) y el valorativo, que se basa en la prudencia, en efecto, y en confiar en una mínima madurez entre adultos.
@bonibonito nadie discute que haya gente más atractiva que otra; lo que te estoy diciendo es que eso no convierte la belleza en algo objetivo ni en una sentencia.

Y además te estás yendo del foco: aquí no se hablaba de quién lo tiene más fácil o más difícil, sino de si tiene sentido no intentarlo nunca. Y ahí tu ‘realismo’ flojea bastante.

Porque una cosa es asumir que lo tienes peor y otra muy distinta es bajarte directamente. No intentarlo no es más maduro, es simplemente asegurarte el resultado.

Ni tanto ni tan poco
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